
Amado Dios, esta semana tendré que tomar decisiones, unas pequeñas y otras importantes. Antes de que lleguen, te pido que estés presente en cada una.
Ilumina mi camino. Que no decida desde la prisa, el miedo o la rabia, sino desde la calma que nace de la oración. Que sepa escuchar a quienes me aconsejan con buena intención.
Que mis decisiones estén llenas de tu amor. Que piense en cómo afectan a los demás, especialmente a los más frágiles, y no solo en mi conveniencia.
Que estén llenas de tu sabiduría. Que sepa distinguir entre lo que brilla y lo que vale, entre lo que me agrada hoy y lo que me hará bien mañana.
Colma mi vida de bendiciones y hazme instrumento de bendición para otros. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.