
Amado Dios, empiezo este martes con alabanza. Te bendigo por quien eres: bueno, fiel, misericordioso. Te alabo por lo que haces en mi vida, aunque no siempre lo vea.
Dame tu mano. No quiero caminar solo este día. Con tu mano en la mía, los pasos son más firmes y el camino menos pesado.
Ayúdame a ir siempre hacia adelante. Que no me quede anclado en el pasado ni paralizado por el miedo al futuro. Un paso cada vez, contigo.
Que en tu compañía avance hacia destinos de bienestar, alegría y bendición. No solo para mí, sino para los que caminan a mi lado.
Salgo a este martes alabándote. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Facebook Comments Box