
Dios de amor, termina este domingo y quiero cerrarlo en tu presencia. Gracias por el descanso, por los encuentros y por la Palabra que hoy sembraste en mi corazón.
Mañana comienza una nueva semana y a veces siento inquietud por lo que vendrá: el trabajo, los estudios, las cuentas, las responsabilidades. Te entrego todo eso ahora, antes de dormir, para no cargarlo solo.
Dame serenidad para enfrentar lo que me espera. Que no me adelante a los problemas con miedo, sino que confíe en que tú irás delante de mí cada día.
Bendice a mi familia y a mis compañeros de trabajo o de estudio. Que esta semana haya respeto, colaboración y buen ánimo entre nosotros.
Cuida los sueños de los niños, el descanso de los ancianos y la salud de los enfermos. Que ninguno pase esta noche sin sentir algo de tu consuelo.
Me acuesto en paz, Señor, porque tú me sostienes. Guárdame esta noche y despiértame con esperanza. Amén.