
Amado Dios, gracias por este jueves que me regalaste. Llego a la noche con gratitud por cada hora vivida.
Bendice mi vida y cada paso que dé mañana. Que mis pies sigan tus huellas.
Guíame por caminos buenos, donde haya paz y donde pueda vencer mis debilidades. La verdadera victoria es la que obtengo sobre mí mismo.
Líbrame siempre de todo mal, esta noche y en los días que vienen.
Me duermo agradecido y confiado. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Facebook Comments Box