
Amado Dios, esta noche te doy gracias por el descanso que se acerca. Después de un día de trabajo, poder recostarme junto a quienes amo es un regalo que no siempre valoro.
Bendice este momento de reposo. Que la casa se llene de calma, que las tensiones del día se disuelvan y que nadie se acueste con rencor.
Da paz a mi familia, la paz que nace de saberse amados por ti. Da salud a cada uno, especialmente a quien más la necesita en este momento.
Llena nuestras vidas de alegría sencilla: la de una conversación tranquila, una risa compartida, una oración en común antes de dormir. Y concédenos lo necesario para vivir con dignidad.
Descansamos bajo tu mirada amorosa. Sagrado Corazón de Jesús, en ti confiamos. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.